Friday, May 19, 2006

La izquierda mexicana... ¿qué tipo de izquierda es?

A poco menos de un mes, la contienda electoral parece que se va a definir en dos tendencias que al parecer son muy claras, al menos como ellos se definen: la derecha representada por Felipe Calderón y la izquierda de Andrés Manuel López Obrador. La importancia aquí radica en que al menos en el papel, ambos candidatos representan dos ideas muy distintas. Pero, qué representa la izquierda en México? Ultimamente se habla mucho de que América Latina se está "recorriendo a la izquierda". Cierto, pero sería un grave error meter a todos esos gobiernos en el mismo saco. Por un lado está la izquierda populista y nacionalista de Kirchner (que tiene antecentes peronistas), Evo Morales y Hugo Chávez; por otro lado tenemos la representada por países como Brasil y Chile (sobre todo este último), que si bien sus gobiernos son de izquierda, sus políticas son emimentemente de mercado, siendo el caso chileno excepcional.

¿En qué grupo está la izquierda mexicana? Esto se le ha preguntado una y otra vez al candidato perredista, sin embargo, la respuesta es siempre la misma (bastante ridícula por cierto): "México es un país distinto, cada país tiene su propia historia". Puede que sí, pero eso no le impidió a Chile llevar a cabo prácticamente las mismas reformas que se hicieron en la muy diferente Irlanda, o a Lula buscar las mismas reformas que tienen a China como un monstruo emergente en la economía mundial. Siendo sincero, viendo el programa e ideario político y económico en las propuestas de López Obrador, es que no es ni la primera ni la segunda. Por lo que no hay que hacerle mucho caso al PAN con lo de su relación y parecido a Chávez. Sin embargo ésto no significa buenas noticias. Su modelo económico es fundamentalmente keynesiano, un modelo económico ya aplicado en México con resultados desastrosos.

La izquierda que ha tenido éxito en el mundo ha abandonado la vieja retórica socialista. Ahora es pragmática, el punto es que sin crecimiento económico no hay desarrollo. Pero éso no es todo. Reconocen en la apertura económica el camino para el éxito económico, una vez que ya trataron por todos los medios posibles reconocen la realidad y simplemente la aceptan. Ahora el capitalismo dejó de ser el antiguo demonio a vencer para convertirse en la herramienta del desarrollo. La única diferencia es que mantienen el status quo sobre su postura. No dicen que se volvieron capitalistas, ahora se llaman a si mismos "socialistas modernos" o de la "tercera vía". En el caso de la izquierda mexicana no hay absolutamente nada que me haga pensar que se tomará ese camino, a fin de cuentas la izquierda mexicana está constituída hoy en día por ex miembros del antiguo partido oficial, el PRI.


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Tuesday, May 16, 2006

El conflicto migratorio

En los últimos meses se ha retomado nuevamente el tema migratorio después de que se haya dejado a raíz de los ataques del 11 de septiembre. Se retoma principalmente por una propuesta de varios miembros del Partido Republicano, encabezado por Bill Frist que contemplaba criminalizar a los indocumentados y a quien les contratara y ofreciera servicios. Esto tuvo una respuesta inmediata en los grupos de defensa de los migrantes, así como en el seno del Partido Demócrata, que vio la oportunidad de ganar el voto latino que había perdido (no perdió el voto latino en si, pero si perdió mucha de la ventaja que tenía en este rubro) en las elecciones del 2004. La respuesta no solo fue en los EEUU, también en México se sintió una reacción de rechazo a la medida propuesta por los republicanos.

Lo interesante de todo este es la contrapropuesta a la medida de los republicanos, que contemplaba dar la residencia a los indocumentados que tenían más de 5 años con la condición que hablen inglés, a los que tenían de 2 a 5 un permiso temporal en el que después de cumplir el plazo tenían que regresar a su país de origen y después aplicar para un permiso de trabajo y a los que tenían menos de 2 años tenían que regresar a su país. La propuesta me parece justa por varios motivos:

-Lo del inglés es por demás justo, EEUU es un país angloparlante.
-Lo de los 5 años suena sensato, ya que muchas personas que ya tienen ciertos años allá es probable que ya tengan hijos nacidos en ese país.
-Por último, a final de cuentas no se les puede exigir que acepten todas las condiciones propuestas por los migrantes. EEUU es país soberano que hace sus propias leyes.

Hay algo que me llama la atención de todo esto: es la doble moral que se utiliza en México. Aquí se defiende la xenofobia como si fuera virtud; la gente se envuelve en la bandera mexicana cada vez que sale un tema en relación a los extranjeros, sobretodo cuando el extranjero es estadounidense. Criticamos la actidud de los americanos, pero su actitud es mucho más abierta, tanto la de sus leyes como la de su gente, hacia los extranjeros. En las mismas semanas del conflicto nuestras autoridades trataron con la "ley del garrote" a migrantes centroamericanos (algo que sucede diaramente), también estuvo el caso de cubanos que llegaron a Veracruz y que fueron deportados a la cárcel caribeña llamada Cuba. No me quiero imaginar qué hubiera pasado con una marcha de todos los americanos que viven en México reclamando derechos.


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Wednesday, May 03, 2006

El colmo de la injusticia

El Economista, PP. Vanessa Beltrán El gasto social en México es regresivo en términos absolutos toda vez que beneficia en mayor proporción a los sectores ricos que a los pobres, afirmó el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE). Y es que los hogares más pobres del país (los primeros tres deciles) reciben sólo 20.7% del gasto social amplio en su conjunto, mientras que las familias más ricas (los últimos tres quintiles) reciben 38.9% del total. En un estudio titulado "La otra cara de la reforma fiscal : la equidad del gasto público" y elaborado por John Scott Andretta, investigador y catedrático del CIDE, destacó que los únicos rubros del gasto social amplio que son progresivos (que benefician más a las clases pobres) son: los servicios de salud para la población abierta y la educación primaria. Del gasto social designado a los servicios de salud para la población abierta, el tercio de los más pobres reciben 50.8% del total y el tercio más rico recibe sólo 11.4 por ciento. En cuanto al gasto designado a educación (que es el que mayor porcentaje recibe del total del gasto social) sólo los más pobres se benefician de los subsidios públicos en el nivel escolar primaria al recibir 43.5 por ciento. Sin embargo, John Scott enfatizó que los subsidios públicos a la educación media-superior y superior se concentran, principalmente, en los deciles más ricos al recibir 45.8% y 72.7%, respectivamente. "El gasto social designado a la educación superior es el más regresivo y es que sólo 0.1% recibe el quintil más pobre, mientras que el quintil más rico recibe 35.1%", comentó.
Publication: Especialistas en Medios - Press Information
Provider: Especialistas en Medios, S.A. de C.V.
Date: December 13, 2001

En lo citado arriba, ejemplifica claramente la situación en lo que respecta al gasto público. Se usa una y otra vez la retórica sobre la necesidad de que todos paguemos impuestos para que así el país salga adelante. Pero la triste realidad es que el problema es solo el cobro de impuestos, sino la forma en que se organiza el gasto público. Estamos viendo claramente que el gasto se destina más a los ricos que a los pobres que supuestamente debería de ayudar. No nada más se le quita, mediante el uso de la fuerza, los recursos a los ciudadanos, sino que el gobierno los malgasta. Esto es nada más una parte del problema, ya que en el estudio anterior no se menciona que el gasto público llega a representar, en algunos rubros, 80% en gasto burocrático.

Definitivamente es urgente una reforma fiscal que haga más competitiva a la economía mexicana, una reforma que se enfoque en que la gente tenga más dinero, no el estado (ya vemos lo que hace con él). Pero también es urgente que se reordene el gasto. Absurdos como mantener la universidad pública gratuita sólo genera distorsiones que luego parecen ser difíciles de resolver. Durante las últimas décadas se han buscado diferentes mecanismos para ordenar el gasto público de tal manera que, primero que nada, no sea tan oneroso. Segundo, que vaya directamente en beneficio de las personas menos necesitadas. Nos quitan nuestros recursos, lo que es una injusticia en sí, con el supuesto de darnos servicios (prácticamente todos ellos deficientes) para vivir mejor; nos llegan a quitar hasta 5 de cada diez pesos, sumando todos los impuestos, bajo todos esos pretextos. Pero el colmo de la injusticia es que ese dinero vaya a parar al gasto burocrático y peor aún, a los que más tienen.

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Sunday, April 16, 2006

La falacia de la legislación laboral

En las últimas semanas se desató un problema en Francia con relación a una nueva ley laboral. Lo que proponía esta nueva legislación era la facilidad en el despido para los jóvenes en sus primeros dos años de trabajo. De entrada puede sonar aterrador para muchos, pero veamos el caso de Francia, ya que su legislación laboral no es del todo distinta a la mexicana. Francia es un país que si bien es de primer mundo, con una economía desarrollada, tiene más de 20 años con una tasa de desempleo de dos dígitos. Esto es en la población en general, pero en el sector joven de la población la tasa es mucho mayor, y es aun mayor en las minorías jóvenes, alcanzando hasta un increíble 50% en este último grupo. Se tiene la creencia de que el Estado puede garantizar la seguridad mediante un decreto: que si horas de trabajo, o vacaciones, un salario mínimo alto y una infinidad de regulaciones supuestamente creadas con la mejor intención de proteger al trabajador.

Desgraciadamente no es mediante el decreto oficial que se logra la mejoría en el nivel de vida de los trabajadores, es la competencia la que determina el nivel y la calidad de los trabajos y sueldos. Sin embargo, una excesiva legislación laboral inhibe a la competencia, creando problemas como el alto desempleo en Francia o las malas condiciones en países como los latinoamericanos. Esto no significa que no deba de haber legislación, pero esta tiene que estar destinada a promover la competencia, no a delimitarla. Es curioso que los grupos que más protesten contra reformas laborales sean los sindicatos, esos monstruos corporativos que se mantienen gracias a los privilegios que tienen, pero que no cuenta el resto de la población con ellos.

Si bien una jornada de trabajo establecida o las condiciones sanitarias en las que se desarrolle el mismo, puede que no sean limitantes a la competencia, mucha de la legislación sí lo es, resultando contraproducente para las personas que supuestamente iban a ser protegidas por la buena voluntad de un grupo de burócratas preocupados por el bienestar de la sociedad a la que representan.

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Sunday, April 02, 2006

Zinn y el siglo XIX americano

En el libro de Howard Zinn La otra historia de los Estados Unidos, en su análisis sobre el siglo XIX, el enfoque principal que hace son los diversos problemas que surgieron en la clase obrera norteamericana. Plantea cómo se enfrentaron estos problemas por parte de los diversos grupos obreros hasta el nacimiento de los sindicatos, que surgen de los antiguos gremios.

Si bien se estaba desarrollando la economia a pasos agigantados, la clase obrera todavía vivia en malas condiciones. Menciona Zinn diferentes conflictos que fueron enfrentados en algunas ocasiones de forma violenta por parte de las autoridades. Los EEUU habían experimentado un crecimiento poblacional y de desarrollo industrial a finales del siglo XVIII y principios del XIX. Para el año de 1840 la población del país llegaba a los 11 millones, siendo la ciudad de Nueva York una de las más grandes y pobladas.

Uno de los principales problemas era la migración masiva, que ante el aumento de la oferta laboral era imposible satisfacer todas las necesidades y darles trabajo a todos. Esto causó que los salarios disminuyeran el algunos campos, pero peor aún, muchas personas se quedaron en la calle, literalmente hablando. Debido a estas malas condiciones aparecieron brotes de enfermedades que se propagaron en epidemias. Al mismo tiempo había otra clase social que estaba emergiendo debido al gran crecimiento económico: primero fue el trabajador urbano, posteriormente dio lugar a lo que se conoce como al trabajador de "cuello blanco", es decir, el empresario. Una nueva clase de comerciantes y empresarios estaba surgiendo para convertirse en el grupo económico más rico en la historia de la humanidad.

El problema fue que mientras unos se enriquecían, la clase obrera no notaba un cambio sustancial en sus vidas. Los trabajos eran pesados y en malas condiciones, con salarios bajos, cuenta Zinn como algunas personas ganaban 1 dllr por semana. Pero el problema que plantea Zinn no me parece analizado de manera correcta. Si bien las condiciones laborales eran arduas durante el siglo XIX, no podemos juzgarlas desde los estándares manejados hoy en día. Tendríamos que partir del cómo eran anteriormente, y definitivamente no se puede encontrar momento anterior en la historia donde la gente vivía mejor. Las condiciones laborales eran malas, pero eran mejores a las que existían anteriormente, sin olvidar que mientras pasaban los años, cada vez más y más productos se volvieron accesibles a personas que antes sólo hubieran podido soñar con verlos. Zinn habla de diferentes crisis a lo largo del siglo (1937, 1957, 1973), sugiriendo que son inherentes al "inestable" sistema capitalista. Hay estudios que indican que el origen de estas depresiones se originaron desde la oferta monetaria por parte del Estado. No es casualidad que cada crisis sea aproximadamente cada 20 años, lo que nos habla del cumplimiento de ciertos ciclos, hoy llamados ciclos financieros.

También existen estudios sobre las condiciones en el siglo XIX y del nivel de vida del grueso de la población norteamericana. Si bien eran arduas y pesadas las condiciones laboraes, se puede comprobar cómo el nivel de vida, de trabajo y los salarios fueron mejorando al pasar de los años. Al principio del capítulo Howard Zinn mencionó que se pagaban desde 1 dllr a la semana, pero luego con toda ligereza más adelante en el mismo capítulo menciona que se pagaban entre 1 y 2 dlls diarios, mencionando ambas situaciones como los salarios más bajos pagados a migrantes, por lo regular a migrantes que ni siquiera hablaban inglés. No le pareció pertinente mencionar que el salario más bajo se había multiplicado varias veces al pasar de los años; por supuesto que no menciona lo que ganaba el promedio de la población, la clase media emergente, que era una cantidad superior a las mencionadas y que también fue experimentando cambios positivos.

También da a entender Zinn que el siglo XIX fue una época de caos, donde unos vivían y los demás morían, que era una situación insostenible y a punto de estallar. Definitivamente existieron diferentes movimientos obreros a lo largo del país, los cuales después se organizaron en sindicatos, que sí, lograron de alguna manera mejorar la situación laboral para ellos. Pero, y qué pasaba con el resto de los trabajadores? Sabemos que la mejora en las condiciones laborales, sueldo, sanidad, etc. fue prácticamente general en los países industrializados con el pasar de los años. Zinn le atribuye equivocadamente este éxito a los sindicatos, lo cual es falso, ya que si bien los movimientos obreros tuvieron mucho ruido y fuerza en esos tiempos, nunca llegaron a representar a más del 25% de la fuerza laboral norteamericana.

Aunque es mencionado en el texto, no hace mucho énfasis en el hecho de que si bien había hombres que estaban haciendo una cantidad de dinero descomunal, también en esa misma época aparecieron diversas organizaciones de caridad, algunas de las cuales persisten hasta nuestros días, tanto en Europa como en los EEUU. La gran mayoría de la población sabía leer y escribir, inclusive sin un sistema de educación pública y gratuita impartida por el Estado. La Cruz Roja Internacional fue una de las tantas organizaciones altruistas que aparecieron en ese tiempo.

Es una realidad lo que menciona Zinn sobre el gobierno de los EEUU: trabajaba (y lo sigue haciendo) para defender los intereses de los grandes consorcios y corporaciones, como fueron los subsidios y aranceles que limitaban la competencia extranjera. También tiene razón sobre los diferentes problemas que surgieron, las condiciones de trabajo, etc. Pero definitivamente no se pude resumir al siglo XIX como una "lucha de clases". Mucho menos hablar de ese siglo como un periodo de caos generalizado.

Thursday, March 16, 2006

Sobre el control de armas...

No puse datos en mi post anterior y me reservé a lo teórico: es lógico que si un ladrón sabe que hay una alta posibilidad de que alguien esté armado o que una casa tiene armas de fuego dentro, lo va a pensar dos veces antes de perpetrar el crimen. Suena lógico, ¿no? ¿Pero y en la práctica? Vayamos hacia diversas fuentes en varios artículos:

En este primer artículo, se describe cómo en lugares como Virginia y Washington D.C., a pesar de estar muy cerca, la situación de criminalidad es radicalmente diferente. En el primero el índice de criminalidad está por debajo del promedio nacional mientras que en la capital se tienen uno de los índices más altos. También narra cómo ha bajado el crimen en Florida desde que se abolieron varias leyes sobre el control de armas de fuego.

Este sitio es excelente. Como dice el nombre, "just facts". Aquí hay una entrevista muy buena sobre un libro llamado More Guns, Less Crime del profesor de la Universidad de Chicago John R. Lott, Jr. Can gun control reduce crime? Parte 1 y también la Parte 2. El Cato Institute responde a varios mitos sobre la portación de armas y el control de las mismas. El documental Michael & Me de Larry Elder, sin ser un excelente documental, es también una perspectiva diferente.

Las fuentes siguen y siguen. Hay demasiados ejemplos, comparaciones entre los estados, con otros países, etc. Pero creo que con ésto es suficiente ya que la evidencia es abrumadora.

Tuesday, March 14, 2006

"Dios creó a los hombres, Sam Colt los hizo iguales"

Usualmente escuchamos hablar una y otra vez sobre cómo se tienen que modernizar los aparatos policiacos para combatir la violencia y la inseguridad. También escuchamos sobre la necesidad de aumentar presupuestos en las fuerzas, coordinación, tecnología, etc. Puede que sí, puede que no. Pero no vamos a hablar de eso. De lo que voy a tratar el día de hoy es del legítimo derecho de defensa que tenemos los seres humanos. Escribo este post ya que me llamó la atención escuchar a Héctor Aguilar Camín decir como algo obvio que no permite una réplica que "el estado debe de tener el monopolio de la violencia legal". Pero me pregunto, ¿entonces tendríamos que dejar fuera el derecho que tenemos de defendernos? ¿Tenemos que confiar ciégamente en el Estado para defender nuestras vidas, nuestra propiedad o nuestra libertad? ¿Si un ladrón se mete a mi casa y trae un arma, cometería un delito si le disparo?

La ciudadanía siempre ha querido participar en contra de la inseguridad. Ultimamente han habido diversas marchas multitudinarias a lo largo de toda el país, donde se manifiesta el repudio hacia el crimen. ¿Pero en verdad creen que sus marchas sirven de algo? ¿Por qué somos tan tibios en cuanto a nuestras libertades y a nuestros derechos? Los ciudadanos no podemos esperar a que un policía corrupto esté cada 15 metros parado en las calles. De que haya una patrulla cada cuadra circulando 24 hrs al día. Los ciudadanos nos tenemos que armar.

No hay que confundir tomar la justicia en nuestras propias manos con el legítimo derecho a la defensa personal. Es completamente distinto. El primero sí está resevado al estado, el segundo no. La Constitución Mexicana garantiza a los ciudadanos el derecho a tener armas en el artículo 10:
“Los habitantes de los Estados Unidos Mexicanos tienen derecho a poseer armas en su domicilio, para su seguridad y legítima defensa, con excepción de las prohibidas por la ley federal y de las reservadas para el uso exclusivo del Ejército, Armada, Fuerza Aérea y Guardia Nacional. La ley federal determinará los casos, condiciones, requisitos y lugares en que se podrá autorizar a los habitantes la portación de armas”.

Pero citando a David Kopel:
Tanto en México como en los Estados Unidos, el año de revuelta de 1968 llevó a nuevas restricciones importantes en la posesión de armas de fuego. Antes, los rifles y las pistolas de muchos tipos estaban disponibles libremente. Los movimientos estudiantiles, sin embargo, infundió el miedo al gobierno, para que clausurara las tiendas de armas de fuego y mandara a registrar todas las armas. El cumplimiento con el registro ha sido muy bajo.

Hoy, sin importar el derecho constitucional, tener armas en México está restringido severamente por una amplia gama de leyes. El Artículo 160 de Código Penal Federal autoriza a los empleados del gobierno que porten armas. El Artículo 161 requiere un licencia para portar o para vender pistolas. El Artículo 162 prevé castigos para violaciones y también prohíbe almacenar armas sin autorización. El Artículo 163 dice que las pistolas se pueden vender sólo en establecimientos mercantiles y no por individuos. Más, los solicitantes para permisos de portar armas deben pagar un seguro, deben establecer su necesidad y deben proporcionar cinco referencias de buena conducta.

Las leyes más importantes de armas están en la Ley federal de armas de fuego y explosivos. Establece un Registro Federal de Armas, bajo el control de la Secretaría de la Defensa Nacional. Tanto el gobierno federal como los estatales están obligados de realizar campañas de información pública para abatir la posesión y portación de armas en cualquier forma. Sólo se permite la publicidad relacionada con el deporte.

El Título Segundo de la Ley federal de armas de fuego permite la posesión y portación de pistolas de calibre de .380 o menos, aunque se excluyen algunos calibres, notablemente el .357 Magnum y el 9mm Parabellum.

Los ejidatarios, comuneros y jornaleros del campo pueden poseer y portar una arma de las ya mencionadas, rifles calibre .22 y las escopetas, con tal de que se queden fuera de las zonas urbanas y de que obtengan un permiso.

Cazadores y deportistas pueden obtener permisos para las armas ya mencionadas, así como rifles con poder más alto. Hay mucha variedad de excepciones para armas específicos, que se enumeran en el tomo de la Library of Congress citado al final de este artículo. Se permiten las colecciones de armas, con el permiso y registro correspondiente. Tener armas de fuego para la defensa personal del hogar se permite legalmente. Todas las armas de fuego se deben registrar con la Secretaría de la Defensa Nacional dentro de los treinta días de su adquisición. Los titulares de los permisos sólo pueden comprar los cartuchos para el arma de la calibre de que tengan el permiso.

En la práctica, tener armas de fuego más grandes de las de calibre .22 está muy restringido. Como es el caso con lo demás del sistema de justicia mexicano, la corrupción es un elemento importante dentro del sistema de permisos de armas de fuego.


Como vemos es sí, pero no. Definitivamente las leyes le dan predilección hacia los asaltantes y criminales que a los ciudadanos respetuosos de la ley, ya que los primeros siempre van a poder conseguir armas de fuego, mientras que los segundos preferirán no hacerlo, ya que pueden violar la ley. En el documental que hace Michael Moore llamado Bowling for Columbine, Moore nos dice de los peligros que existen con la existencia de muchas armas de fuego en un país. Al menos esa era su hipótesis. Pero siguiendo su investigación, cuando visita Canadá, se da cuenta de que ese no es el problema. Hipócritamente Moore sigue aferrado a su hipótesis, inclusive después de comprobar que estaba equivocada.

Actualmente se tienen estudios que indican que sí se puede encontrar una relación directa en la posesión de armas de fuego y la violencia, pero no como lo planteaba Moore sino al revés. En los estados donde existe un control más grande sobre la posesión de armas es donde la criminalidad es mayor, contrastando con el bajo índice de criminalidad en los lugares donde no. Es puro sentido común: si un ladrón sabe que un hogar tiene alta probabilidad de tener armas de fuego dentro, es probable que lo piense dos veces antes de entrar. Es como si entráramos a un salón donde sabemos que varios están armados difícilmente vamos a buscar problemas con alguien, independientemente si son más pequeños o más débiles que nosotros.

Esto me trae a la mente una de las réplicas más comunes: "pero entonces vamos a regresar al salvaje Oeste". La respuesta es: ¿por qué no? El mítico Oeste norteamericano era un lugar mucho más pacífico del que creemos. La gente después de un crimen (de los pocos que había) se juntaba y tenía las facultades para capturar al maleante. Si sabes que alguien te puede meter un tiro es poco probable que te quieras meter en problemas con él; así funcionaba el viejo Oeste. Joyce Lee Malcom en su libro Guns and Violence: The English Experiment explica cómo en Inglaterra el índice de criminalidad fue bastante bajo mientras se tuvieron pocos o nulos controles en la portación y posesión de armas de fuego. Por otro lado, explica cómo ese índice ha aumentando progresivamente desde que se empezaron a aplicar leyes y controles sobre las mismas.

Un derecho que no se puede defender pierde su intrínseco valor. Claro que el Estado juega su papel en la administración de justicia y en la protección del ciudadano. Pero por lo regular su papel es sólo en la aplicación de la ley, osea ya una vez que el crimen fue llevado a cabo. Es responsabilidad nuestra defender nuestras vidas y las de nuestras familias, así como nuestro patrimonio. Han existido varias ocasiones en la historia donde se han aplicado rígidos controles en la portación de armas de fuego o hasta espadas en ocasiones. Desde el Japón de los samurai, pasando por la Rusia estalinista, la Alemania de Hitler o la China comunista. En todos estos casos el sometimiento a la población fue casi total, con los resultados que ya conocemos. Claro, la gente estaba desarmada y con ésto, completamente desprotegida. En el México de hoy afortunadamente no vivimos en una dictadura o en una tiranía de ese tipo, pero sí seguimos siendo sometidos por otro mal: la inseguridad.

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Thursday, February 09, 2006

"Entre lo legal y lo justo...."

El caso de la corporativa Pascual es ya muy conocido. Un caso de expropiación contra un caso de amparo. La corte falla a favor del amparo. En esta columna de Sergio Sarmiento se narra bien algo del caso, por lo que no voy a entrar en detalles. Lo importante de aquí es que después de la resolución de la corte, el candidato del PRD a la presidencia de la república, Andrés Manuel López Obrador dijo que "corte había actuado mal, que no actuaba con sensibilidad social". Creo que está fuera de discusión cuál es el papel de un tribunal de justicia, el cual no es otro que aplicar la ley, pero para el popular personaje no lo es.

Pero eso no es lo principal del asunto. El problema es la poca coherencia que se maneja con el nuevo problema que se sucita sobre el hotel María Isabel Sheraton en la Ciudad de México. Después de todo el problema ocurrido con los cubanos, la SRE y el gobierno federal, la delegación decide clausurar el lugar por motivos como:

-Los cajones del estacionamiento no son suficientes.
-Los menú no incluyen opción Braille.
-Que sí tienen un Programa de Protección Civil, pero no está autorizado por la delegación.
-3 mil metros de más de construcción
-Que los bares no tienen licencia (2)
-Que no cuentan con salida de emergencia con sistema de apertura rápida

Aquí se abren dos preguntas: la primera es ¿Realmente cumplen con esos requisitos los demás inmuebles de la "ciudad de la esperanza"? ¿Por qué con Pascual sí y con el Sheraton no? Los dos tienen muchos empleados. Voy a tratar de contestar ambas preguntas. A la primera pregunta creo que un rotundo no. Por lo regular la reglamentación mexicana es cercana a lo ridículo, es sólo un intento más de la burocraca de darse más importancia de la que deberían de tener. Considerando que el Sheraton es uno de los hoteles más prestigiados que hay, suena poco probable que otros de igual o menor calidad sí cuenten con todo lo demandado por la H. Delegación.

La segunda pregunta es aún más sencilla: Pascual sí porque representa una ventaja política y Sheraton no porque también representa una ventaja política. A la vieja usanza priista, el PRD siempre ha tenido buena relación con los sindicatos en los lugares donde gobiernan, dándoles a éstos votos de favor que el resto de los mortales no tenemos. Ese es el caso de la Cooperativa Pascual. En el caso del Sheraton se usa todo un discurso de la soberanía nacional y la siempre afrenta que representa para la pobre nación mexicana el malvado imperio norteamericano. Si a esto le añadimos que el problema tiene que ver con la romántica y paradisiaca Cuba, pues se cocina un perfecto caldo de oportunidad política para cerrar el lugar bajo cualquier motivo, así quedan ante la ciudadanía como los verdaderos defensores de la patria. Pero lo hipócrita del asunto es que cientos de personas acabarán desempleadas por la acción del GDF, que ahora se escuda bajo el lema de "aplicación de la ley sin miramientos" cuando hace poco era más importante la "sensibilidad social".

La ley tiene que ser aplicada y punto. Pero cuando una ley es estúpida lo más probable es que esa ley va a ser violada constantemente. Sí, tiene que ser aplicada la ley con el Sheraton. Pero también se necesita que en este país se reconozca y se proteja la propiedad privada, que incluye el negarle el acceso a quien se te de la gana, condición necesaria para el funcionamiento de la economía y seguridad para el inversionista.

Tuesday, February 07, 2006

Libertad de prensa VS fundamentalismo... quién ganó?

Como todos ya sabrán, hace unos días se publicaron en diferentes diarios europeos unas caricaturas del profeta Mahoma, autoría de un caricaturista danés. Estos dibujitos causaron un gran revuelo entre ciertos grupos del mundo islámico, sobre todo en los sectores más fundamentalistas, quemando embajadas danesas y amenazando de muerte al caricaturista. Mi opinión sobre el tema es prácticamente la misma al cartón dominical de Paco Calderón, por eso no voy a ahondar mucho en eso.

Lo preocupante no es que un grupo de locos extremistas quieran destruir todo aquello que les molesta. Eso lo sabemos todos, tanto de los fundamentalistas islámicos en Medio Oriente, como el fundamentalismo cristiano del grupo más conservador y belicista de los EEUU. La pregunta aquí es: ¿están ganando? Me hago esta pregunta por un motivo principal: el cartón ilustrado de Calderón fue censurado por el diario Reforma. No sé si fueron amenazas o simplemente es un ataque de corrección política. No voy a discutir el derecho de Reforma a publicar lo que se les antoje, ya que no viene al caso. También me hago esa pregunta al ver en los noticieros las diferentes reacciones por lo sucedido. Me sorprendió (bueno, no tanto) ver a diferentes académicos indignadísimos de lo que hicieron los daneses, ya que era una "falta de respeto" y una "muestra de intolerancia" hacia otras culturas; hay que señalar que sin defender a los extremistas criminales, pero sí justificando su rabia y odio. ¿Pero por qué sería una de las obligaciones de un caricaturista, o de cualquier otra persona que trabaje en los medios de información, conservar la corrección política y pretender no ofender a nadie?

Tal parece que la libertad de opinión no es un valor muy arraigado en aquellos que se creen dueños de la corrección y de las formas. Esos académicos y líderes de minorías en lugar de justificar odios (y no digo que no actos) deberían de darle a entender a sus seguidores conceptos tan básicos en el Occidente, que es a fin de cuentas donde viven, como son la tolerancia y la libertad de opinión y prensa. Pero tal parece que no es tan redituable eso, ya que son esas rencillas las que hacen que tengan importancia y relevancia estos tipos en sus comunidades, así como una voz contestataria de parte de algunos académicos, que con su relativismo hipócrita tratan de darle un sentido a cualquier acto por más salvaje que sea, al mismo tiempo que minimizan las mismas estructuras de la civilización occidental reduciendo su intrínseco valor a meras circunstancias. Estos individuos que se ufanan de estar al margen de toda crítica de valor, aplican lo mismo para criticar a ciertos grupos, individuos o sectores de la sociedad que simplemente no comparten su corrección política.

Entonces, la respuesta a la pregunta creo que no será satisfactoria, ya que actos como el del Reforma en México, país donde el riesgo no es tan alto, ya que no tiene una comunidad musulmana tan alta como en otros países (sin olvidar que no por ser musulmán se es un radical), dan a entender que la guerra la está ganando la intolerancia.

Tuesday, January 31, 2006

La lucha contra la delincuencia

El día de ayer, lunes 30 de enero, el presidente Vicente Fox en una reunión del Consejo Nacional de Seguridad resalta que la lucha contra el crimen organizado no terminará. Anuncia que se requiere de colaboración y cooperación entre las diferentes organizaciones e instancias. También dice que se destinarán más recursos para el combate contra la delincuencia. Menciona que "ninguna organización criminal es más fuerte que el estado mexicano". ¿Pero, hasta dónde se queda en retórica lo expuesto aquí? ¿No es acaso el mismo discurso de siempre? ¿Será que faltan buenas intenciones, o mejor aún, más dinero?

Creo que ha llegado el momento de reconocer una cosa: la guerra contra el narco no se puede ganar. Esto es fácil de explicar. La demanda de estupefacientes claramente es enorme, por lo tanto, los beneficios que se obtienen son superiores al factor riesgo que representa dedicarse a esa actividad. Pero hay algo mejor aún, aquí no acaba todo: los gobiernos, en este caso, de EEUU y México trabajan para los narcotraficantes. No estoy hablando de la corrupción (la cual claramente existe en ambos lados del Río Bravo) sino del sistema de lucha contra el narco por naturaleza propia. Al crear impedimentos mediante los recursos y tecnología utilizada en el combate al narco, saca automáticamente a pequeños competidores de los grandes carteles de la droga, ya que los primeros no tienen los recursos ni las faciliades para burlar esas "trabas" impuestas en la frontera, para sobornar con grandes cantidades a las autoridades, etc.

El gobierno literalmente saca a la competencia del juego, dejando el campo libre para los grupos más fuertes. También, al subir el factor riesgo y los costos de transporte, vigilancia, sobornos y demás gastos, el precio de la droga sube, por lo que su valor de mercado se verá afectado artificialmente creando una alza beneficiosa para los narcotraficantes. De hecho se estima que el precio de algunas drogas, como la marihuana, es casi el "factor riesgo" en su totalidad. ¿Pero qué no el gobierno pelea contra esos grupos más fuertes? Sí. Pero es precisamente cuando se tienen "buenos resultados" que la violencia incrementa, ya que al capturar a los "peces gordos", los que están abajo, más los grupos opuestos, se pelean por las plazas más importantes, siendo en el caso mexicano la frontera norte.

La lucha contra el narco es parecida a la lucha contra el terrorismo en un aspecto: no importa cuantos mates o encarceles, siempre saldrán más. Como dije anteriormente, el posible beneficio supera claramente el "factor riesgo"; la demanda es increíblemente alta. Caer en las soluciones y sueños guajiros de los moralistas de combatir el consumo es prácticamente imposible. Es tan viable como cuando la Iglesia Católica le pide a sus feligreses no tener sexo antes del matrimonio. ¿Por qué los gobiernos no respetan mejor la libertad individual? La función del estado es la de protegerte de un posible agresor, a ti y a tu propiedad, fungir como un árbitro imparcial en una sociedad a la que representa. Tal vez se le puedan añadir otras funciones, pero definitivamente decirnos cómo vivir nuestra vida no es una de ellas. Nadie, salvo nosotros, tenemos el derecho de decir qué es lo mejor para nuestro cuerpo y si ingerimos algo que nos puede hacer daño.

Sería jugar con una doble moral decir que "si la gente puede tomar drogas legalmente, entonces la sociedad se desmoronaría" ya que, primero que nada, cualquier persona puede conseguir drogas sin mayor problema, segundo, sustancias que matan mucha más gente son completamente legales, como el alcohol y el tabaco. Creo que es hora de dejarnos de mitos y tabús. En lugar de reclamar más recursos (seguirán siendo tirados a la basura, si no es que terminan en la fiesta de 15 años de la hija de un funcionario) lo que deberíamos de hacer es echar una mirada atrás, por allá de los años 20's en los EEUU y aprender las lecciones de la historia.

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